SENDERISMO Este blog nace en Junio de 2010

sábado, 15 de abril de 2017

Molinos de Patrite


La vereda  de Patrite comienza a pocos metros de la Venta de Patrite y discurre paralelo al río Rocinejo que, con el paso del tiempo ha quedado como ruta de senderistas y amantes de la naturaleza. En décadas anteriores la utilizaban los descorchadores, carboneros, ganaderos pero, principal mente lo utilizaban las personas que iban y venían, con sus animales cargados de trigo, a los molinos que se encontraban junto al río.

Datos de Interés

Localización: Parque Natural de los Alcornocales (Cádiz)

Tipo: Lineal-Circular

Distancia: 7 kms aprx. ida y vuelta

Tiempo: 2:40 horas. aprox. sin paradas

Comienza y Termina: Venta Patrite

Dificultad: Baja.

Permisos: No hace falta.

Mapa Google earth (pinchar para ampliar)
Comenzamos la ruta junto a la Venta de Patrite. Llegamos con niebla pero, poco a poco se va disipando.

Al comenzar vemos una carretera asfaltada pero sin arreglar CA-6201. Dicha carretera era la que se pretendía unir Alcalá de los Gazules con Jimena de la Frontera pero, ahí se quedó. También hay una serie de molinos privados que nos impide visitarlos, son los del Olivar, Acebuchal y Nogal, entre otros.
Llegamos a una cancela, que dejamos tal cual no la encontremos. Al final se ve el primer cartel informativo de la ruta.

En dicho cartel nos informa de las partes que se componen los molinos y utilización.
Junto a mi familia, hoy nos  acompaña un buen amigo y compañero de clase de mi hijo, que ya esta empezando a disfrutar de la zona.
Al estar en primavera, tenemos un sin fin de variedad de flores silvestres.
Empezamos a ver los primeros roquedos y lajas.


Gladiolus illyricus o Varita de San José.
Río Rocinejo.
Siempre estamos pendiente de que no se quede nada importante en el coche pero, al empezar el día con niebla, no nos percatamos de la gorra. Pero, como tenemos ropa, hay que preparar un turbante o lo que sea; lo importante es ir protegidos.
Primer y único pino piñonero que vimos por la zona (Pinus pinea).
De repente se nos apareció un bonito mirador natural donde pudimos contemplar a los Buitres leonados, lajas y todo tipo de vegetación. Entre estas montañas se encuentra encajonado el río y uno de los molinos que está al otro lado y no podemos visitar. Es el molino de Castro Abajo.
Álbaro disfrutando del aire puro.
Carmen oliendo los Cistus o Jara pringosa.
Un descansito.
La ruta es agradable para niños y mayores. Lo que si hay que tener en cuenta son las piedras sueltas, que te puede jugar una mala pasada.

La ruta se vuelve zigzagueante y con subidas pero, sin gran problema.
Ya empieza a hacer algo calor y buscan una sombra para el descanso. Pasando esta enorme piedra podemos seguir adelante o girar a la izquierda, para poder hacer la ruta del la Cascada del Espino. Nosotro seguimos para adelante.
Vadeamos el arroyo del Espino. Aconsejable que, en días de lluvias no se haga esta ruta, ya que las crecidas y caminos se verian afectados por barro y fuerte escorrentías, haceiendo muy dificultoso el recorrido.
Preciosas lajas y aguja al pasar por esta zona.
Época de Cistus o Jaras.
Llegamos a uno de los molinos. Es el de los Repartidores, bastante derruido.

Este es el cartel del fin de la ruta oficial pero, antes de seguir con la ruta prevista, cruzamos el río Montero para ver un molino interesante. 
 Un cartel nos indica el camino a seguir para ir a Jimana de la Frontera.
Hace años, a esta ruta se le llamaba( ruta de los quintos) ya que los muchachos de Jimena que  iban a hacer el servicio militar, utilizaban esta ruta hasta llegar a Cádiz.
Río Montero que enlaza con el del Espino.
Llegamos al Molino de la Pasada de Cantos. Es el que mejor conservado de los que hemos visto, pero muy deteriorado.
En una de sus entradas hay un pequeño horno de leña.
Entramos en una sala donde se encuentra la molienda. Todavía podemos ver las piedras soleras y correderas. El techo anuncia de caerse en breve.

Bajamos a la zona donde se encuentra las bóvedas que da salida al agua y mueven los rodeznos.
En dicho molino vemos dos Cárcavos para utilizar.
Miramos un poco arriba y vemos para donde tenemos que ir después de pasar el río Montero.
Pico del Montero y su radar.
En tiempo de lluvias sería imposible pasar por aquí.
Volvemos sobre nuestros pies, volviendo a cruzar el río Montero para incorporarnos a la ruta oficial. Como dicha ruta acaba , giramos a la izquierda y seguimos junto al Río Montero y Tela metálica cinegética para dirigirnos a una pequeña charca que se encuentra más arriba.
Empezamos a subir y desde una zona alta podemos ver el molino anterior.
La poco rato, y por un finísimo sendero, llegamos a la charca, donde parece que se ha detenido el tiempo. Ninguna huella humana.
Parece que nadie hubiese visitado esta zona tan bonita.

En ella paramos a comer y con mucho respeto dejamos la zonas igual que estaba. Limpia.
Orchis champagneuxii
Junto la pequeña charca pudimos ver variedad de orquídeas, como estas Serapias.


Fotitos para el recuerdo.

Después de estar un buen rato disfrutando de la zona, nos dispusimos a volver pero, siguiendo el fino sendero y en forma circular.
Me señalan de que desde esta zona elevada podemos ver senderistas que vienen de la Catarata del Espino.


Una lagartija muy curiosa se asoma por la corteza de un alcornoque, pudiendo poner mi objetivo a menos de 30 cms de ella.

Cortando camino por otro sendero y vadeando el arroyo de la Garganta del Acebuchal, llegamos al cruce de la Garganta del Espino que está a nuestra derecha. Nosotros tiramos a la izquierda para enlazar con el sendero oficial.
Cuando los Buitres leonados pudieron aprovechar las corrientes térmicas para elevarse,  ya no nos quitaron ojo.
Campanilla tricolor , Maravilla o Convolvulus tricolor.
Llegamos a la cancela del punto de partida para terminar esta agradable y bonita ruta.